Charla-Coloquio en la Peña Duende

El pasado 17 de octubre, un grupo de asociados y acompañantes, acudimos a la Peña flamenca Duende, invitados por nuestro amigo Miguel Morales. Tuvimos la oportunidad de asistir a una charla-coloquio sobre el tema «El Flamenco, Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO», que, acompañada de algunas muestras en vivo de guitarra y cante, y con un picoteo de ibéricos y un vinito al final, pudimos disfrutar de lo lindo. Por su interés, compartimos con vosotros la reseña que ha escrito Miguel y os animamos a apuntaros a futuras charlas.

El flamenco es la música española más universal, la más valorada en el extranjero y la que más nos identifica como país, sin embargo en España resulta ser bastante desconocida para la gran mayoría. De este tipo de reflexiones durante una cierta sobremesa compartida con Marta Rivas y otros compañeros de IBM surge la idea de organizar un evento en La Peña Duende de Madrid, de la que soy socio desde hace ya más de seis años, ademas de miembro de la junta directiva. Se debía tratar de una sesión con un enfoque didáctico sobre las bases históricas del flamenco y una pequeña muestra de algunas variedades de los cantes o «palos», como también se les suele denominar, deseablemente con una demostración práctica. 

Después de pulir la idea y coordinar los recursos necesarios, nos reunimos el pasado 17 de octubre en nuestra sede vallecana de Avenida de Rafael Alberti 26. Una tarde muy divertida y creo que además muy ilustrativa sobre algunas claves del flamenco. Contamos para ello con la presentación de José Luis Achurra, tesorero de la Peña, el cante de Anabel Silva y Manolo Cámara, socios de la Peña y la guitarra de Derek Giles, el londinense más flamenco que sepamos, gran músico enamorado de nuestro arte y de hecho nacionalizado español. 

José Luis nos introdujo a la historia de flamenco, desde sus remotos orígenes, basados en músicas tradicionales españolas, pero con otras influencias como árabes y judías hasta que surgen las primeras referencia del término «flamenco» a finales del siglo XIX en el triángulo que forman Cádiz, Sevilla y Jérez. No se puede pasar por alto la ascendencia americana. Durante más de tres siglos los puertos de Sevilla y posteriormente de Cádiz fueron el puente con el Nuevo Mundo. Del mismo que modo que viajaban en los dos sentidos personas y mercancías, viajaban también sus músicas. Por último y fundamental, el flamenco no sería la música que conocemos hoy sin la enorme aportación del pueblo gitano. 

La charla de José Luis se completó con ejemplos prácticos para ilustrar la explicación de algunos cantes:

  • Anabel Silva comenzó interpretando una toná, considerado uno de los cantes más arcaicos y que tiene la particularidad, al igual que los martinetes o la debla, de cantarse a capela, sin acompañamiento de guitarra. Cantó posteriormente bamberas, basadas en la llamadas «músicas de columpio» que se cantaban a los niños, palo totalmente enraizado en la música popular andaluza. Por último interpretó Soleares, palo esencial en el flamenco y que con su compás de 12 tiempos es la madre de muchos otros cantes, como las bulerías, las cantiñas y las alegrías 
  • Manolo Cámara cantó por guajiras. Este palo, con ese inconfundible sabor cubano, es un clarísimo ejemplo de los cantes con influencia americana que el maestro Fernando Quiñones, escritor, poeta y flamencólogo bautizó con el nombre de «cantes de ida y vuelta». Posteriormente interpretó una minera, palo con origen en el fandango, pero filtrado por el tamiz del duro trabajo en la mina y siempre con letras alusivas a esta temática.

Como no puede faltar en ninguna reunión flamenca que se precie, rematamos la tarde compartiendo unos vinos y algunos comentarios sobre este maravillosos arte que es el flamenco.

La Peña Duende está abierta para todos. Ya nos han visitado unos cuantos compañeros y esperamos veros a muchos más en el futuro. www.penaduende.es